La historia fascinante del caucho sintético comenzó con una idea patentada hace 100 años – y está muy lejos de llegar a un final. En 1909, el químico Fritz Hofmann consiguió producir la sustancia elástica metil-isopreno, y abrió camino para el desarrollo del caucho sintético. Hofmann realizó sus pesquisas en los laboratorios de la “Elberfelder Farbenfabriken vorm. Friedr. Bayer & Co.” – una empresa cuya tradición continua hasta hoy día por medio del grupo de especialidades químicas LANXESS.
No se sabía mucho acerca del caucho en la época. Solamente alrededor de 1905 se descubrió que las moléculas de este material elástico contenían varias secuencias de moléculas de isopreno, pero nadie sabía como unirlas. Igualmente, Hofmann decidió intentar hacerlo. Como era difícil producir el isopreno de “módulo de caucho natural”, Hofmann rápidamente decidió utilizar el metil-isopreno, que tenía una estructura química muy similar y era más fácil de ser fabricado. Él colocó el material en latas, las calentó, y esperó – a veces hasta mismo meses. Dependiendo de la temperatura, la sustancia formada en las latas era a veces blanda, a veces más dura, sin embargo ella era siempre elástica. El resultado fue que Hofmann inventaró caucho-metil. La patente del primer caucho sintético del mundo fue concedido hace cien años, en el día 12 de septiembre de 1909.
Continental, una empresa importante de caucho, pasó entonces a producir los primeros neumáticos de coche con este nuevo material, ya en 1910, el jefe de Hofmann, Carl Duisberg, viajó 4.000 km con los neumáticos “sin ninguna avería”. Hasta el Imperador Alemán colocó los neumáticos en su coche, y se quedo “extremamente satisfecho” con los resultados.